La gente no entiende que tienen que callarse la boca, que no tienen que dar lecciones de moralina, que primero deben de verse ellos, darse una vueltita a su vida, a su cuerpo a su todo antes de dar clases o querer dar clases a los demás.
Se creen con la posesión total y absoluta de la verdad, gente insoportable.
Hoy no es mi día y no soporto a cierta gente.
