Soy incapaz de recordar las fechas exactas, pero es una de las varias humillaciones de mi niñez, de mis queridísimas amigas, por llamarlas de alguna forma. Después de tomar la comunión, tendría 9 años más o menos, cogí unos kilitos de más, no exagerados pero sí tenía la cara redonda y no puedo negar que la barriga también, me duró dos o tres años, pero si en mi estado normal ya me humillaban y me hacían la vida imposible, imaginaros así.

Total que mi madre se le ocurre la brillante idea de comprarme una falda pantalón de color butano, “pa qué”, pues a parte de ser una “desgraciada”, según ellas y de apartarme porque era hija de padres separados, mis padres se separaron en el año 1977, este era el motivo del insulto de desgraciada, y gente con la que no tenían que juntarse, no era buena para ellas, según sus padres, total que ya tenían un calificativo más para mí “BOMBONA DE BUTANO”, una excusa más para dejarme de lado y pasarme un montón de días en casa, porque ninguna quería estar conmigo, ni siquiera mi prima que se unía a ellas y a sus humillaciones.
No sé porque me acuerdo ahora de estas cosas, con el paso del tiempo ya no me duelen como antes, pero me rio con la boca pequeña, me vengué poco a poco con los años, cosa que me hizo separarme más de ellas, no me hizo mejor persona pero realmente ellas ya no me importaban porque me seguían haciendo daño y me seguían humillando, si no por unas cosas por otras, ellas y los padres, mi madre y yo no éramos buenas para ellas, pero realmente las que no eran buenas eran ellas para nosotras.

Con el paso del tiempo te das cuentas de que esas cosas que, según dicen los mayores se olvidan, yo ya soy mayor y no lo digo, no lo digo porque sin querer me sigue afectando, y bastante cuando veo esas humillaciones con los niños, ha existido siempre el acoso, ahora un poco más controlado, pero quien lo sufre no lo olvida nunca y a pesar del paso del tiempo sigue doliendo, no al mismo nivel, pero sí duele.
Lo malo de todo esto es que con el tiempo te das cuenta de que eres tú, porque eres el débil y te hacen verte así, y siempre encuentras a alguien más en el camino que quiere hacerte sentir igual de mal y hay veces que lo consiguen, hasta que le das al “STOP”, hasta que decides darle a ese botón y decir no más, pero esto también es malo, porque no hay filtro, y se pasa de aguantarlo todo y tragar con carros y carretas a no soportar nada y esto también nos hace daño y hace daño sobre todo a la gente que quieres y que te quiere.

Hoy en día las veo alguna vez, y si van en tropel, siguen las miradas y las burlas, solas no mira ninguna.
Ha sido un desbaratado pensamiento en voz alta.
